No hay año sin desengaño.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
La vida mejora de hora en hora.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Nadie está obligado a lo imposible.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Al saber lo llaman suerte.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
El que poco tiene a poco aspira.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
La prudencia nunca yerra.
No hay mal que por bien no venga.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El que no arriesga no gana.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
La paciencia es la llave del paraíso.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
El tiempo aclara las cosas.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Buena cara dice buen alma.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Buena muerte es buena suerte.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Ambicioso subido, pronto caído.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.