Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
A buen amo, mejor criado.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Es viejo, pero no pendejo.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Cada quien, con su cada cual.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Donde hay amor, hay dolor.
El vino no tiene vergüenza.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
El aburrimiento es una desgracia
Saber amar es mucho saber.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
La vejez mal deseado es.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Hay ropa tendida.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
A enemigo que huye, puente de plata.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.