¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Oro es, lo que oro vale.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Para su madre no hay hijo feo.
Mira la peseta y tira el duro.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
A gallo viejo gallina joven.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
El agraviado, nunca desmemoriado.
A chico caudal, mala ganancia.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Palabras de santo, uñas de gato.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
No hay medicina para el miedo.
Bien vestido, bien recibido.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Matar dos pájaros con una piedra.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.