Cada cosa tiene su precio.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Vamos a ver dijo el ciego.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
El monte tiene ojo.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
A falta de manos, buenos son los pies.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
No te fíes del enemigo que duerme.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Del uso viene el abuso.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
El oro legítimo no teme al fuego.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Quien nada guardó, nada encontró.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
El jorobado no ve su joroba
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.