Vale más el que sabe más.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Quien se casa, casa quiere.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El que no se embarca, no se marea.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Hay que dejar ir al mundo como va
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Jugar a dos barajas.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Al mal año, tarria de seda.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
A quien labora, Dios lo mejora.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Tal padre, tal hijo.
Como vives, juzgas.
Hasta los animales se fastidian.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
El perfume bueno viene en frasco chico
Al buen jugador la pelota le viene.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
A palabras necias, bofetones.
Los casados, casa quieren.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.