Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
La tierra será como sean los hombres.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Casa vieja todo es goteras.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Mas vale buena muerte que mala vida.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Calma piojo que el peine llega.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
No te pegues que no es bolero.
No te salgas por la tangente.
El que da primero da dos veces.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Las apariencias engañan.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Del mal, el menos.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Caridad y amor no quieren tambor.
No basta parecerlo, hay que serlo.