El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Donde hay carne, hay hermosura.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Buey hermoso, no es para trabajo.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Quien busca, halla.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
No saber una jota.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Saber dónde aprieta el zapato.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Yo que callo, piedras apaño.
El necio dispara pronto sus dardos.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
No se debe escupir al cielo.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A cada ollaza su coberteraza.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.