Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ojo por ojo y diente por diente.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Alegría, belleza cría.
Al bobo, múdale el juego.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Trato es trato.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Casa hecha y mujer por hacer.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Artero, artero, más non buen caballero.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Dos no riñen si uno no quiere.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
No hables por boca ajena.
Tierra de roza y coño de moza.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Puta me veas y tú que lo seas.
Jodido pero contento.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
No con quien naces, sino con quien paces.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Hablen cartas y callen barbas.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.