Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
La experiencia es a veces dolencia.
Callen barbas y hablen cartas.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
De tal colmena tal enjambre.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Justicia y no por mi casa.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
A gran culpa, suave comprensión.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Hacer el agosto.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Favorecer, es por norma perder.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Bailarines en cojos paran.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
El que da, recibe.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Quien bien ata, bien desata.
Jugar a dos barajas.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Cada uno con su humo.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.