A mal Cristo, mucha sangre.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Los difuntos, todos juntos.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Hacerse la boca agua.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Dios era bueno para negociante.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Boca abierta, dientes de oro.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Mira antes de saltar.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Como te cuidas, duras.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Donde comen dos comen tres.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.