El que habla es el que peca.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El que trae , lleva.
En el medio está la virtud.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
También al verdugo ahorcan.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Lo que siembres, recogerás.
Ganar, poco vale sin guardar.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
El que está a las duras, está a las maduras.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Casa de mantener, castillo de defender.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El que la hace, la paga.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
El abad canta donde yanta.