Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Al desganado, darle ajos.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Trato es trato.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Amor nunca dice basta.
El juez que toma, presto es tomado.
Una palabra al oído se oye de lejos.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Bebe y ata la bota.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Es mejor deber dinero y no favores.
En la unión está la fuerza.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Cada quien, con su cada cual.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Esto está en chino.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Si vas para volver, no vayas.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Mejor es resignarse que lamentarse.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.