Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Bollo de monja, costal de trigo.
El que no está contra ti, está contigo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Dan darán, dicen las campanas.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
La cabra come el césped allí donde se ata.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
No muerdas la mano que te da de comer.
La libertad vale más que el oro
A quien debas contentar, no procures enfadar.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Buena cara dice buen alma.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El que no te conozca, que te compre.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.