Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Oír como quien oye llover.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Cada uno es maestro en su oficio.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Lo que haces, encuentras.
O faja o caja.
Hijos y mujer añaden menester.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Ese es carne de presidio.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Querer es poder.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Dar de comer al diablo.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
A perro macho lo capan una sola vez
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero