El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
En Octubre, la oveja cubre.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La muerte todas las cosas iguala.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El fraile, la horca en el aire.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Está en todo menos en misa.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
La burla, para quien le gusta.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
A la guerra, con la guerra.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Nadie toma lo que no le dan.
Tras el buen comer, ajo.
Rey nuevo, ley nueva.
Es puerco de la misma manada.
Empieza la tarea y luego termínala.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Si amas a alguien, déjalo libre.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Cuando te den, da.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.