Remendar y dar a putas.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Bailarines en cojos paran.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Tierra de roza y coño de moza.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Enero, claro y heladero.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Las sueños, sueños son.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Lentejas, comida de viejas.
Probando es como se guisa.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Señor por señor, el padre es el mejor.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Hay más santos que nichos.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Hoy arreboles, mañana soles.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Criados, enemigos pagados.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Manos blancas no ofenden.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Tras de corneados ? Apaleados.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos