Tal para cual.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Jugar y pasear solo por recrear.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Casa de Dios, casa de tos.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Pan con pan comida de tontos.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
En San Antonio cada pollita pone huevo
La barriga llena da poca pena.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Sarna con gusto no pica.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Hijo de tigre sale pintado.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Un yerro, padre es de ciento.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Cojo con miedo, corre ligero.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Agua estantía, renacuajos de día.
Llevar bien puestos los calzones.
Teta de noviciado.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Dulce y vino, borracho fino.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Hacer algo de cayetano.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Saber uno los bueyes con que ara.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Hablar por los codos, aburrir a todos.