Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Viejo es Pedro para cabrero.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Quien mal cae, mal yace.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Quien te adula, te traiciona.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Nadie se meta donde no le llaman.
Mucho ojo, que la vista erro.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
No hay pero que valga.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Nadie está obligado a lo imposible.
El que no cae, resbala.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Bien ama quien nunca olvida.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
No saber ni torta.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No ha visto muerto cargando basura.
Ni agradecido ni pagao.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Santo que mea, maldito sea.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Quien del diablo duerme, poco aprende.