Hacer algo de cayetano.
Jugar y pasear solo por recrear.
El frío conoce al encuero.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
La felicidad da la vista a un ciego
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
La alegría da miedo
Muerte deseada, vida prolongada.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El casado casa quiere.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Antes es la obligación que la devoción.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
La luz de alante es la que alumbra.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
En casa del herrero cuchillo de Embero.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Por San Blas, el besugo atrás.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.