Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Averiguelo, Vargas.
La sardina y el huevo a dedo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Al potro y al niño, con cariño.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Para ser bella hay que ver estrellas
Casa de muchos, casa de sucios.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
A quien mucho tiene, más le viene.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Quien no tiene quiere más.
La misa, dígala el cura.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Hacer la del humo.
Amor comprado, dale por vendido.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Se quedó a vestir santos.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El tiempo es oro.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Dádivas quebrantan peñas.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.