La vida es una cuarentena para el paraíso.
Ara con heladas, que matarás la grama.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Viejos los cerros y reverdecen
Calle mojada, caja cerrada.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El buen vino resucita al peregrino.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Estas son de mi rodada.
Hace un frío que se hielan las palabras.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
A la zorra, candilazo.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Moda y fortuna presto se mudan.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Casa labrada y viña heredada.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Asno de dos, válgale Dios.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Amanecerá y veremos.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Torta en masa bien se pasa.