Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Boca ancha, corazón estrecho.
La barriga llena da poca pena.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Es agua derramada.
Cada pardal a su espigal.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
No hay secreto si tres lo saben.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Hasta los animales se fastidian.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Boca abierta, dientes de oro.
A secreto agravio, secreta venganza.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Quien bien siembra, bien coge.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Mañana será otro día.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El hablar mismo idioma.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Está como padre, que le llevan la hija.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Lobos de la misma camada.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Mal es acabarse el bien.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Madurar viche.