Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
La esperanza mantiene.
El que da, recibe.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La leña torcida da fuego recto.
Al saber lo llaman suerte.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A la larga, todo se arregla.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
El buey ruin pereceando se descuerna.
La necesidad tiene cara de hereje.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Amor no sufre ausencia.
La zorra nunca se mira la cola.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Actividad cría prosperidad.
Casa de mantener, castillo de defender.
La condición hace al ladrón.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Antes es la obligación que la devoción.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
El amor todo lo iguala.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Otra cosa es con guitarra
Bueno está lo bueno.