En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Hoy por mí, mañana por ti.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
A casa nueva, puerta vieja.
Hasta que el cuerpo aguante.
Juntos pero no revueltos.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Nunca acaba el que nunca empieza.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Una deuda, veinte engendra.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
La sangre, pesa más que el agua.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Por do salta la cabra salta la que mama.
La curiosidad mató al gato.
El amor lo perdona todo.
Acometer hace vencer.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.