El amor es una hierba espontánea
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Mata, que Dios perdona.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
La palabra es playa, el silencio oro.
La mujer es gente en la letrina.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Las novedades son la sal de la vida.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La belleza entra por la boca.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Bondad con hermosura, poco dura.
Jugar y pasear solo por recrear.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Casa hecha y mujer por hacer.
En la variedad está el gusto.
Lo que abunda no daña.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Bestia alegre, echada pace.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.