Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Gente de navaja, poco trabaja.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El zorro viejo huele a trampa.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
A barbas honradas, honras colmadas.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Al asno rudo, aguijón agudo.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Por la peana se adora al santo.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Yernos y nueras, en las afueras.
A la mal casada, miradla a la cara.
El que bien huele, mal hiede.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Mujer desnalgada es hombre.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
De pico, todos somos ricos.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Vecinas porque les digo las mentiras.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
El corazón no habla, pero adivina.
La que da beso da d'eso.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.