Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A buen santo te encomiendas.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Más vale pan duro que ninguno.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
De día no veo y de noche me espulgo.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Cara de beato y uñas de gato.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El deseo hace hermoso lo feo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Barba bien bañada, medio rapada.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
De algo murió mi abuela.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Beber, hasta la hez.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
La palabra es playa, el silencio oro.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Quien desprecia, comprar quiere.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Quien solo vive, solo muere.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.