El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
A buen bocado, buen grito.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Mira la peseta y tira el duro.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Mi secreto, en mi pecho.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Faena acabada, faena pagada.
Boca sin dientes, casa sin gente.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Quien hace malas, barrunta largas.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Más vale media mierda que mierda entera.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
La suerte y la muerte no escogen.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.