Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Amor, con amor se cura.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Quien siembra llorando, siega cantando.
En el medio está la virtud.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
El burro adelante y la carga atrás.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
En amores, los que huyen son vencedores.
En vender y comprar, no hay amistad.
En casa del herrero, martillo de palo.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.