Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Siempre ayuda la verdad.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
A escote, no hay pegote.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
La ley pareja no es dura.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Bueno de asar, duro de pelar.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Matar dos pájaros con una piedra.
Son como uña y mugre.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Confesión obligada, no vale nada.
Dar palos de ciego.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Hacer ruido, para sacar partido.
Es cualquier baba de perico.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Juez con prisa, juez que yerra.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
El que da, recibe.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Deja al menos un huevo en el nido
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Quieres más o te guiso un huevo.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.