Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
Es más grande que un domingo sin paga.
No valdees aguas desconocidas.
Sol puesto, obrero suelto.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El pez grande en la mar se hace.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Amistades y tejas, las más viejas.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
La carta no se pone colorada.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Las apariencias engañan.
Estas más puesto que un calcetín.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Es gusano de la misma guayaba.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
A más oro, menos reposo.