A la fuerza no es cariño.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
La dieta cura más que el bisturí.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Hacer ruido, para sacar partido.
Ara bien y cogerás trigo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
El cebo oculta el anzuelo.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Donde ajos ha, vino habrá.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Por el rastro se da con la liebre.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Al potro y al niño, con cariño.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
El maestro sabe lo que hace.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
La necesidad conduce a Dios.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Sementera temprana, de cien una vana.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Sin dudar, no hay acertar.
Me importa un comino.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Los bienes son para remediar los males.
A río revuelto, ganancia de pescadores.