Abril hueveril; Mayo pajarero.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
El ama brava, es llave de su casa.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
El que mucho come, poco adelgaza.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Cien refranes, cien verdades.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Orejas de burro.
¿Usted qué come que adivina?
Quien con toros anda, a torear aprende.
Al más charrán paga le dan.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Más cagado que palo de gallinero.
La ignorancia es muy atrevida.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Vino y pan andar te harán.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Ahullama no pare calabaza.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Más vale que sobre que no que falte.
Ni agradecido ni pagao.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Encima de la leche, nada eches.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.