En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Dar limosna no aligera la bolsa
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Alforjas llenas quitan las penas.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Ese es carne de presidio.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
El árbol que no da frutos, da leña.
El que calla, otorga.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
El que ama, teme.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
El mucho joder empreña.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Bailar con la más fea.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Indio comido indio ido.
Manos duchas comen truchas.
El que no habla, no yerre.