Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Ramal y bozal, para el animal.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Boca seca hace bolsa llena.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Olla tiznada, bien es guisada.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Dame dineros y no consejos.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
El amor, de necios hace discretos.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
A quien presta nada le resta.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Irse a chitos.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Tanto pedo para cagar aguado.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Burro empinado, por hombres es contado.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.