Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Sal derramada, quimera armada.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Dar tiro.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Domingo sucio, semana puerca.
Quien lo comió aquél lo escote.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Salud y pesetas salud completa.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Donde hay carne, hay hermosura.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Esta más caliente que pepita en comal.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Bebe y ata la bota.
Buey harto no es comedor.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Llevar agua al mar.
Donde hubo pan migajas quedan.
A perro viejo no cuz cuz.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Cuanto más haces, menos mereces.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Donde no hay harina todo es mohína.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Se heredan dinero y deudas
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Me traen por la calle de la amargura.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.