Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Fruta prohibida, más apetecida.
Tapados como el burro de la noria.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Nadie ha visto el día de mañana.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
No todo el que llora, de pena llora.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Que mañana hay misa para los sordos.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
No al moco, sino donde cuelga.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Pan con sudor, sabe mejor.
El tomate hasta que se remate.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Pocas palabra y muchos hechos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Hoy no se fía, mañana sí.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Los extremos nunca son buenos.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Pisar mierda trae buena suerte
La larga visita la alegría quita.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Son más los días que las alegrías.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.