Manda, manda, Pedro y anda.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La leña torcida da fuego recto.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Hechos son amores y no buenas razones.
A buey viejo, cencerro nuevo.
La belleza entra por la boca.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
La risa hace buena sangre
Va para atrás como el cangrejo.
Todo lo muy, es malo.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
En casa del que jura, no faltará desventura.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Dios da frío según la ropa.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Te están dando Atol con el dedo.
Me doblo pero no me quiebro.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
No hay tiro, voló el pato.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Quien madruga ojeras tiene.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Irse de picos pardos.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
En camino largo, corto el paso.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
A caracoles picantes, vino abundante.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Agua de mañana, o mucha o nada.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Artero, artero, más non buen caballero.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.