Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Lo que sea que suene.
Presto rico, presto pobre.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Eso es meterse en camisa de once varas.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Despacio, que llevo prisa.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Favorecer, es por norma perder.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Aseada aunque sea jorobada.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Come para vivir y bebe para comer.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El hombre es un animal de costumbre.
Badajo alto, campana rota.
Hacer la del humo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
A burra nueva, cincha amarilla.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Remendar y dar a putas.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Primero es la camisa que el sayo.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Dar gusto da gusto.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Paja triga hace medida.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Otoño entrante, barriga tirante.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Hacer ruido, para sacar partido.
Del ocio nace el feo negocio.
Mucho tocado y poco lixo.