Pocos pelos, pero bien peinados.
Mano lavada, salud bien guardada.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Casa convidada, pobre y denostada.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Agrada y te agradarán.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Corta despacio, que hay poco paño.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Date prisa lentamente.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
El hombre pone y la mujer dispone.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Para el gusto se hicieron los colores.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Estas más puesto que un calcetín.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Bailar con la más fea.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Madurar viche.
Barba bien bañada, medio rapada.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
El pasajero se conoce por la maleta.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Buena condición vale más que discreción.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Al buen pagador no le duelen prendas.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.