Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Bien casada, o bien quedada.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Ocasión llegada presto agárrala.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Cada gusto cuesta un susto.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Buena fama es buena cama.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
La sed por el oro, socava el decoro.
Las cosas en caliente pegan.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Culo veo, culo quiero.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Del uso viene el abuso.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
A buen señor, buena demanda.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Como es la madre, así es la hija.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.