Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Es más popular que la adelita.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
No acose, que la están peinando.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
No saber una jota.
Hacerse de la vista gorda.
El buen pagador no necesita prenda.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dame pan y dime tonto.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Las medias ni pa las mujeres.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
El buen mosto sale al rostro.
Hombre cortés, de todos estimado es.
El mundo es de los audaces.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
variante: Café hervido, café jodido.
Cara de beato y uñas de gato.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
A roma va, dinero llevará.
Pa' todo hay fetiche.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Hacer pinitos.
Cada cual a lo suyo.
A comida de olido, pago de sonido.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Feo, pero con suerte.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A barba muerta, obligación cubierta.