Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
A cada cajón, su aldabón.
A la fortuna, por los cuernos.
Gracias que hacen pero no la ven.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
A caballero nuevo, caballo viejo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Una palabra deja caer una casa.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El que es sabio nunca enceguece.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Tan rápido como un chisme.
La pasión embellece lo feo
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Con el engañador, se tú mentidor.
Gran mal padece quien amores atiende.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El zorro viejo huele a trampa.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
La obra alaba el maestro.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
El mal que no tiene cura es la locura.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.