Mira la peseta y tira el duro.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Bueno es caer para más valer.
Dar una fría y otra caliente.
Caminar sobre seguro.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El amor destierra la vergüenza.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Los golpes hacen silencio.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Hay quien las mata callando.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
De mala vid, mal sarmiento.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Quien come aprisa, come mal.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Cabeza grande, talento chico.
La ocasión llega, llama y no espera.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Dios aprieta pero no ahoga.
Va para atrás como el cangrejo.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Madre dispuesta, hija vaga.
No sufras por calenturas ajenas.
Palabra de boca, piedra de honda.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Acometer hace vencer.