En Noviembre el frío vuelve.
Panza llena, quita pena.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Parecer uña y carne.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Pocas palabra y muchos hechos.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Lo que está por pasar pasará.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Al saber lo llaman suerte.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Pan duro, pero seguro.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Las paredes oyen.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
A la hora mala no ladran los perros
La necesidad agudiza el ingenio.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Casa revuelta, huéspedes espera.