La abundancia mata la gana.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
No es quejido, sino que jode.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
La mierda cuando la puyan hiede.
No dejar títere con cabeza.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Fraile convidado echa el paso largo.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Hay desgracias con suerte.
Los celos son el gusano del amor.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Hay que creer, rajar o desastillar.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
De dientes pa'fuera.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Dios da frío según la ropa.
Despacio, que llevo prisa.
No fío, porque pierdo lo mío.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Nadie querría para sí.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Lo imposible, en vano se pide.
Salud perdida, salud gemida.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Donde aprietan, no chorrea.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.