Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Está oscuro debajo de la lámpara
Quien mocos envía, babas espera.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Hoy figura, mañana sepultura.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
No falta de que reirse.
La rata avisada, no muerde carnada.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Quien sabe, sabe.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El llanto alivia el quebranto.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Malos humores salen con buenos sudores.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Al hambre no hay pan negro.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
La oprtunidad la pintan calva.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Mano que te da de comer no has de morder.
El abismo lleva al abismo
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Marido celoso, viejo mañoso.