El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Madre no hay más que una.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Haces mal, espera otro tal.
Bondad con hermosura, poco dura.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Puta y fea, poco putea.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
El maestro sabe lo que hace.
El mirón, ¡chitón!.
Justo peca en arca abierta.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
En el medio está la virtud.
Alabanza propia es vituperio.
Barba a barba, vergüenza se cata.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
La fantasía es más veloz que el viento
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Buena mula, mala bestia.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Agarrando aunque sea fallo.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
No la hagas y no la temas.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.