Padecer cochura por hermosura.
Estar en tres y dos.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Cual andamos, tal medramos.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
No se pierde lo que se dilata.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Costumbre mala, desterrarla.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
No hay que reírse de la felicidad
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Bailar con la más fea.
Aquí el más tonto hace relojes.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Hablando mal y pronto.
Alabar y callar para medrar.
Más vale oler a asno que a muerto.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
No se puede mamar y protestar.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
La lujuria nunca duerme.
Hablara yo para mañana.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Gracias que hacen pero no la ven.
Dádiva forzada no merece gracias.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.