Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
pajero como tenedor de oveja.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Empezar con buen pie.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Comer y rascar todo es empezar.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
En todas partes se cuecen habas.
Madre muerta, casa deshecha.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Hoy te lo dice tu amiga.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Taberna sin gente, poco vende.
A nadie le amarga un dulce.
Quien guarda valores, padece temores.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
La que no baile, de la boda se marche.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Cada gorrión tiene su corazón.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Al pan pan y al vino vino.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Paciencia y barajar.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.